De camino a ver los tajinastes hicimos una paradita en Vilaflor para visitar al Pino Gordo. Es un ejemplar que tiene 45,12 metros de altitud y una circunferencia de 9,36 metros. Para que se hagan una idea hacen falta 7 personas para abrazarlo. Y en este municipio se encuentra también el Pino de las dos pernadas, de 56,8 metros de altura; el árbol más alto de España de especie no introducida.
Varias veces habíamos estado en este lugar pero en esta ocasión nos comentaron que la forma que aparece en la fotografía es la de la cara de una bruja y que si metíamos la mano por la boca podíamos pedir un deseo. Bastante fantasiosa la historia pero a los peques les encantó y allí que nos fuimos a rogar cada uno por el suyo;)
Así es que en esta oportunidad no fotografié la grandiosidad del árbol, que todo sea dicho de paso, es imponente, sino la cara de esta pobre bruja que a juzgar por la expresión debe estar harta de escuchar tanto capricho ;)
Y ya con la cabeza llena de pájaros veíamos caras por todo lados. Encontramos ésta otra que se mostraba perpleja.Y es que hay tantos motivos por los que expresar perplejidad ...
Protagonistas del día también fueron los pájaros carpintero que aparecieron por todos lados. No había visto tantos en un mismo día. Lástima que no pude tomar mejores fotografías pero estaban tan acelerados que no me daba tiempo a reaccionar.
Y esto es todo por hoy, mientras selecciono las fotografías de los tajinastes.
Sólo permítanme recomendarles una terapia buena, bonita y barata; la de abrazar árboles. Nos carga de buenas vibraciones y es sanadora de muchos males.
¿Probarán y se convertirán en abrazadores de árboles?